70. POSIBLE SOLUCIÓN
Camelia se quedó en silencio mirando a Nadia. Se limpió las lágrimas que aún rodaban por sus mejillas mientras negaba con la cabeza ante las miradas de sus amigos, que no entendían su actitud.
—No, Nadia, el señor Ariel me contestó, cuando yo le estaba prometiendo cosas, que ya se le ocurriría algo para cobrarme "el favor" —dijo en un susurro avergonzada.
—¡Sí que eres tonta! —gritó Nadia, pero se detuvo al ver cómo Camelia estaba convencida de lo que decía. Eso no era importante ahora. Lo ún