Mundo ficciónIniciar sesiónMientras Ariel le gritaba a su jefe de seguridad, conducía a toda velocidad llegando en menos de cinco minutos por la cercanía al edificio de Camelia, mientras escuchaba a su empleado por el teléfono.
—Señor, los guardias me acaban de informar que la señorita Duarte tuvo un pequeño altercado con su novio. Usted debe de conocerlo, es Leandro el custodio, el antiguo trabajador nuestro que me mandó a despedir sin decirme la causa. Al parecer ella estaba celosa y estuvieron discutiendo, pero






