Mundo ficciónIniciar sesiónPuede que estemos tan acostumbrados a lo que nos rodea: personas, animales, cosas, que no les damos la importancia que merecen. Y solo nos damos cuenta de su verdadero valor cuando las perdemos.
Camelia caminó despacio por la habitación, envuelta en el silencio que allí reinaba. La pequeña lámpara iluminaba su pálido rostro, y en ese instante, lo comprendió: se había ido para siempre. Su abuelita había amane






