Mundo de ficçãoIniciar sessãoIsrael y Ernesto intercambiaron una mirada cargada de tensión. Sin decir una palabra, Israel, quien ocupaba el asiento del copiloto, introdujo la mano en el bolsillo interior de su abrigo y sacó un sobre que extendió hacia Ariel.
Ariel lo tomó con rapidez, su rostro crispado mientras rompía el sello. Al sacar el contenido y leer lo que tenía en sus manos, se quedó inmóvil, como si el aire a su alrededor hubiese desaparecido.






