364. LUCRECIA
Una figura agazapada detrás de una columna del pasillo ha escuchado toda la conversación que mantuvo Camelia con sus guardias, y luego la ha visto salir corriendo con cara de pánico, seguida de Ernesto e Israel. Sonríe para sus adentros, satisfecha con todo. Sale despacio y se sienta en un banco, mirando algo en su teléfono. Tiene aproximadamente veinte años y viste de una manera provocativa.
La joven es delgada y de cuerpo muy bien formado, lo cual se empeña en resaltar. Tiene las orejas llen