Mundo ficciónIniciar sesiónLa toma por la cintura y la hace dar un pequeño salto para que se suba a su cadera, caminando con ella así, directo a la habitación de la otra oficina. Se sienta sobre ella mientras continúan besándose de la misma manera que lo hacían al principio. Ariel hunde su cabeza en sus pechos, que han crecido aún más y que le encantan. Desabrocha con maestría el sujetador y los libera, regodeándose con ellos, succionando y chupando







