Mundo ficciónIniciar sesiónEl matrimonio de Ariel y Camelia sigue en el enorme yate de lujo de la familia. Ella es visitada una vez a la semana por la ginecóloga Hilda. Los primeros días fueron los peores; ella gritaba todo el tiempo y no podía dormir. Las curas que debían realizarle eran una tortura para ella. Con el tiempo, sin embargo, fue calmándose poco a poco y, conversando con su esposo, ambos decidieron mantener sesiones diarias con su psicólogo por videollamadas.







