331. CONVERSACIÓN ENTRE HERMANOS
Marlon, al escuchar la noticia, mira a su asistente Ariana, quien de inmediato se pone a tratar de localizar a Mailen en Brasil.
—Gracias por avisar, Ari. No te preocupes, me haré cargo. Te doy mi palabra de que esa mujer no volverá a aparecer delante de ti. Concéntrate en tu esposa —asegura Marlon, observando cómo las manos de Ariana vuelan sobre el teclado—. Esta vez nos libraremos de una vez por todas de las amenazas, nosotros mismos. No contaremos con nadie más.
—Gracias, Mano. Oye, no olvi