177. UNA PETICIÓN INESPERADA
Por su parte, Ariel rebuscaba en su bolsillo. Sintió muy claro cuando su padre colocó una caja en él. La encuentra, se acerca de espaldas a su novia, que está justo como él imaginó. Se gira y, despacio, coloca una rodilla en el suelo. Camelia ahora pone toda su atención en él, sin poder creer lo que está presenciando.
—Camelia Oduarte, llegaste a mí en una noche oscura y tenebrosa como mi vida, un día de San Valentín. Me pediste el favor más inaudito, desconcertante e increíble. Sin embargo, de