Mundo ficciónIniciar sesiónEnrique observó por el retrovisor a Mailen, notando algo que jamás había visto en ella: descontrol total. La mujer que siempre planificaba cada detalle con precisión quirúrgica ahora parecía perdida, desorientada, como un animal acorralado. Su fachada de actriz famosa se desmoronaba ante sus ojos.
—¿Cómo permitiste que le hicieran eso? ¿No proclamabas amarlo? —espetó Enrique con disgusto apenas contenido&md






