Mundo de ficçãoIniciar sessãoAhora Camelia lamentaba no haber aceptado que su amiga se quedara, o haber pedido a los guardias que permanecieran cerca. Tampoco sabía si llamarlos en ese momento, cuando sus padres aún no habían hecho nada reprochable, sería una buena decisión. Por lo que continuó respondiendo con toda la firmeza que pudo reunir.
—Mi vida está perfectamente bien, como pueden ver. Tengo un excelente trabajo con un buen salario, un prometido que me a






