Capítulo 23 — Nunca le creas
Oriana:
Me tomó de los hombros y me pegó a él
—Te amo —y me besó
Al separarnos se tiró boca arriba en la cama dejando escapar un largo suspiro. Yo quedé paralizada, casi en shock, me había dicho “te amo”, ¿o acaso yo había escuchado mal? Lo miré para preguntarle, pero él mantenía los ojos cerrados y su sonrisa instalada en la cara. Así que no me atreví…
—Ni se te ocurra creerle a un hombre si te dice “te amo” o “cásate conmigo”, cuando recién te folló, pues no son s