Te amo con el alma.
—¡Patricio Reimann! —El solo hecho de que Montserrat lo llame por su nombre completo lo hace estremecerse. Sin embargo, prometió respetar la decisión que ella tome y solamente súplica en su interior que le permita ser parte de la vida de su hijo.
—¡¿Dime?!—Son las únicas dos sílabas que logra de emitir. La mira con sus ojos llorosos y la tristeza en el alma. Hubiese querido evitarle tanto dolor, pero no quiere sostener una relación a base de mentiras.
—¿Me amas? —pregunta Montse, mirándolo dire