Mi amado y querido John.
Han pasado meses desde nuestro último encuentro; sin embargo, recuerdo todo como si fuera ayer.
No olvido cuando caminábamos juntos en el parque en un hermoso día de primavera. El embriagante y exquisito olor de las rosas que me acababas de dar, sintiendo tu cálida mano junto a la mía, haciéndome sentir como la mujer más afortunada y amada del mundo. A la vez tus pequeñas caricias sobre mi rostro me brindaban seguridad, ya que sabía que estabas a mi lado para protegerme