Nivel -2: Ala Médica de Alta Seguridad. Tres días después del ataque.
El sonido más fuerte en la habitación era el zumbido de los compresores de refrigeración.
Kogan estaba de pie frente al cilindro de vidrio reforzado. Dentro, flotando en una suspensión de gas azulado y nitrógeno líquido, estaba Valeria Rozen. Parecía una bella durmiente en una pesadilla de ciencia ficción. Su piel estaba gris, escarchada. El agujero en su hombro, donde la bala incendiaria había impactado, estaba abierto, expo