Eran una unidad perfecta de la cual ella no formaba parte.
Intentó hablar, pero la indignación le secó la garganta.
Entonces, una voz majestuosa hizo que el salón enmudeciera.
—Suficiente.
El abuelo Blackwood se acercó, golpeando el suelo con su bastón.
Su rostro estaba lívido.
Miró a Alaric y luego