Seraphina se puso de pie.
La maniobra fue lenta, calculada, investida de la majestad indiscutible de la reina de Tiempo Recobrado.
Desplazó la silla de cuero con un movimiento imperceptible y apoyó las yemas de sus dedos sobre la madera pulida.
—Julian y Luvia no actuaron por insolencia ni por sober