El nuevo estudio de Seraphina bullía con una energía que no tenía nada que ver con el caos de las semanas anteriores.
Chloe entró en la oficina de diseño arrastrando a un joven que parecía haber salido de una revista de moda ejecutiva, pero con una carpeta de bocetos bajo el brazo que delataba su verdadero origen.
—Sera, deja ese calibrador un segundo —dijo Chloe, con una chispa de travesura en los ojos—. Te presento a tu nuevo asistente personal: Daniel.
Seraphina levantó la vista y se quedó p