Erick aturdido levantó la mirada. “¡Es ella!”.
Alonso observó la computadora y preguntó. “¿Quién?”. Observo la imagen, al niño y luego a la mujer. “¿Es la mujer de la que me hablaste?”.
Erick asintió con la cabeza. “Es la madre de David, el chico que pintó el cuadro”.
Alonso se asombró, mirando bien al pequeño frunció el ceño. “Ese chico… ¿Se parece a ti?”.
Erick miró al chico, sus grandes ojos azules le llamaron primero mucho la atención y no se fijó en las facciones del niño. Observándol