Jhared.
Me despierto observando cómo ella duerme tranquila, luego de tener una noche llena de incomodidad. Miro sus labios rosados rellenos y su piel sonrojada. Contengo las ganas de tocarla con miedo a despertarla, así que me levanto con cuidado, cubriéndola aún más con la cobija. Agarro mis zapatos y camino fuera de la habitación, dándole un último vistazo donde su mano de forma inconsciente palmea el lugar que ocupaba hace unos segundos.
Salgo de su departamento, marcando el número de la ag