Mundo ficciónIniciar sesión...
William contempló su reloj de pulsera y constató que faltaban veinte minutos para las dos. Los nervios comenzaron a apoderarse de él al comprender que volvería a estar a solas con May Lehner. Una parte de su mente, le decía que le hiciese el examen en el aula, pero la otra, siempre la más fuerte, deseaba un momento a solas con la mucha







