Mundo de ficçãoIniciar sessão...
William Horvatt renunció a todos los clientes que tenía y sacó todas sus pertenecías de la oficina que tenía en el estudio de su padre una mañana de sábado. Una vez hubo cerrado la puerta, se encargó se quitar su nombre, grabado con letras doradas, sobresalientes y presuntuosas. Le llevó un poco más de tiemp







