Megan
He terminado de entrenar, seco el sudor que corre por mi rostro y salgo del cuarto de gimnasio para subir a mi habitación, necesito una ducha.
—Megan, tu padre se ha tratado de comunicar contigo, quiere verte —dice Dona
—Le llamaré —digo y subo las escaleras de forma rápida hasta llegar a la habitación y encontrarme con un par de llamadas perdidas de él. No dudo en llamarlo.
—Hija —responde
—¿Qué pasa papi?, es muy temprano para llamar, ¿has dormido bien? —pregunto de inmediato
—Si hij