POR AURORA
Miraba mi reflejo en el espejo que se encontraba frente a mí, una enorme sonrisa se dibuja en mi rostro al ver lo hermosa que me veo con este vestido, sin duda alguna es el vestido perfecto.
– Sin duda ese es el vestido –escucho hablar a Gael atrás de mí – te ves hermosa – susurra
– Más que hermosa, me veo como una diosa – respondo con una sonrisa.
– Sin duda alguna serás la envidia de todas las mujeres el día de la boda – comenta.
– Pero no quiero ser el centro de atención el día de