POR AURORA
Varias horas después me encontraba recogiendo mis maletas, como pude las cargue y busqué un taxi.
Al bajar del avión había encendido mi teléfono y las llamadas de Maxwell y de mi príncipe no se hacían esperar, pero a ningunos de los dos les respondí.
A mi príncipe no le respondí, porque seguramente solo llamaba para regañarme y bueno no quería que mi buen humor se dañara por sus regaños y a mi Max, quería darle una sorpresa.
Ya en el taxi le mandé un mensaje a Mike de que había ll