POR MAXWELL
Me encuentro en la oficina de la Srta. Micaela.
Ella me explica varias cosas acerca del refugio, pero no presto atención a lo que dice.
Mi atención se encuentra en una ventana que da al pequeño jardín donde juegan los perros.
Observo como Aurora juega con los perros, ella les lanza una pequeña pelota mientras ellos corren a buscarla.
Sonrio al ver esa imagen, sin duda alguna Aurora es una persona increíble.
– Ella es un verdadero ángel señor King – escucho que dice la Srta. Micaela.