Tengo prisa por casarme contigo.
Por la tarde noche los de Luca se marcharon a su mansión, Emma aunque estaba preocupada por su hijo, comprendió que debía darle espacio. Además su marido no iba a dejarla quedarse. El abogado padre no dormía por las noches si no estaba ella en su cama.
— Anda cariño, despídete de tu hijo, ya está en cama, tomó su medicamento y podrá descansar muy bien.
— Está bien, me voy tranquila porque sé que Fiorela está con él y lo cuida con mucho cariño. — La madre dió un beso en la mejilla a su hi