Una maravillosa familia.
Audrey llegaba también a la villa de su hermano, sus padres y ella se pusieron cómodos en el jardín, La mansión era bella en su totalidad.
Dentro Fiorela entraba a la habitación de su prometido.
— ¿Necesitas algo Adriano? Puedo traerte agua o algún bocadillo, solo pídelo.
— Si necesito algo, entra al armario y saca una de mis pijamas, quiero que me ayudes a cambiarme, este pantalón me tiene incómodo.
La jóven oriental vaciló un poco en hacer lo que se le pedía, más al final fue por u