Sergey e Isabella Atrapados infraganti.
Al día siguiente la asistente ojiverde no revisó su celular, su padre y ella salieron con rumbo a la clínica después de pasar por toda una osadía para bajar los escalones de la gran escalera que la mansión tenía.
— Papá, gracias por acompañarme al doctor, sé lo ocupado que estás últimamente.
— Eres mi princesa, estás lastimada, ¿Cómo no vendría a acompañarte? Por cierto querida, hoy tengo una cena con un CEO importante, me gustaría muchísimo que estuvieras presente. Grace también nos aco