Sergey se había quedado clavado en su sitio, la mujer que había buscado incansablemente cada día por años, estaba justo frente a él, ella lucía muy hermosa, se movía como toda una profesional que sabía hacer su trabajo a la perfección.
El empresario la miraba con esos ojos de lobo sin perderse uno solo de sus movimientos, podía ver qué ella había tenido una buena vida sin él, que había seguido adelante y lo había dejado atrás, en cambio él... Se sentía desolado cada día más sin ella y sin sus