Señor Johnson, el avión ya lo está esperando, las maletas están en los coches, solo lo esperan a usted.
El jóven que alguna vez fue un alma libre al que no le gustaba complicarse la vida con temas de oficina, proyectos, contratos, o reuniones con millonarios empresarios, ahora había cambiado completamente.
Johnson, había sido el disipulo de su tío, había alternado las terapias físicas con horas de entrenamiento dentro de una oficina, y algunas veces en restaurantes exclusivos donde iban a