Un bebé fuera del matrimonio.
Obviamente el padre estaba más que furioso con la inesperada noticia. El, que había sido el frío y poderoso magnate de los negocios, quien no se dejaba rentar por los placeres mundanos y comunes.
El demonio Montana, que se había enamorado de una hermosa y maravillosa mujer, con la cual tuvo hijos y dos hijas que le estaban haciendo doler la cabeza con sus decisiones y acciones. Estaba a su límite.
— Angela, ¿Estás segura de que... De que estás en cinta?
— Lo estoy, no me llegó el período