Les romperé dos costillas a cada uno.
De las familias más complicadas con las que se hubiera podido emparentar, Donovan, había elegido a los poderosos Ivanov. Una familia rusa muy rica que estaba compuesta de trillizos y dos hermanas, una de ellas era Serena, la chica que tenía el corazón del CEO Montana.
Un médico interrumpió la discusión cuando vino a dar noticias de las dos chicas, para fortuna del CEO ojiverde.
— ¿Familiares de Serena, y keinela Ivanov?
— Si, aquí, yo soy su padre, ¿Dígame cómo están?
— una de ellas