CAPÍTULO 37   

Anya

La boutique olía a ropa nueva y a un perfume fuerte que se pegaba a la nariz. Caminé rápido entre los percheros, rozando con las manos diferentes telas mientras el corazón me latía un poco demasiado rápido. No dejaba de pensar en Orion esperando en el coche. No quería que se quedara allí mucho tiempo. No quería parecer que me estaba aprovechando de su amabilidad.

Me había sorprendido de verdad cuando me entregó su tarjeta.

Así, sin más.

Tan calmado, tan natural.

Pero para mí significaba… n
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP