Helena permaneció unos segundos contemplando el sobre antes de reunir el valor necesario para abrirlo. La caligrafía de Sofía estaba frente a ella, tan familiar que parecía imposible que aquellas palabras hubieran permanecido ocultas durante tantos años. Su madre solía escribir pequeñas notas en el refrigerador, dejar mensajes dentro de sus libros o escribirle unas líneas cuando necesitaba salir a trabajar, y reconocer aquella letra ahora, en una carta que probablemente contenía el secreto más