Durante unos segundos, Gabriel simplemente se quedó mirando a Katherine.
Como si hubiera escuchado mal.
Como si su mente se negara a procesar aquella información.
— Repítelo.
La voz salió baja.
Controlada.
Peligrosa.
Katherine mantuvo la expresión seria.
— Lo comprobé tres veces.
El nombre está en los archivos.
El corazón de Helena se aceleró.
Porque nunca había visto a Gabriel de aquella manera.
Ni siquiera cuando Vanessa fue arrestada.
Ni siquiera cuando encontraron la caja de seguridad.
Aque