CAPÍTULO VEINTICINCO: EL PESO DEL ANILLO.
Matthew Vaughn.
La resaca emocional del beso en público era peor que cualquier acuerdo corporativo. Alice y yo habíamos actuado para el mundo, pero la urgencia que compartimos bajo la luz de los flashes había sido terriblemente real.
—No hay vuelta atrás, Alice —le informé ya alejado del lente de las cámaras. Me refería a todo; la información de nuestro compromiso ya estaba esparcida por el mundo empresarial.
—Lo sé —respondió, y luego se acomodó en su