Cuando Lorei pudo se reunió con nosotras tres, marchandonos de la cafetería hacia la plaza mayor del pueblo donde habían ferias, música y varias zonas de ocio, donde los niños del pueblo se estaban divirtiendo mucho con sus padres. Nos sentamos en las mesas que había para tomarnos un helado ya que hacía bastante calor
— Buenas noches señoritas, ¿Sofía puedo hablar contigo a solas, por favor? — escuche la voz de John, viéndolo de pronto enfrente de nosotras cuatro
— Sofía no tiene porque hablar