Al dia siguiente me levanté nerviosa de la cama, ya que la noche anterior le mande a Mario la ubicación de donde nos encontrábamos mi amiga Sandra y yo, entre en el cuarto de baño, me quite la ropa metiendome seguidamente en la ducha, dejando que el agua golpeara mi cuerpo para relajarme, sali de la ducha y con una toalla tapando mi cuerpo volví al dormitorio para vestirme, después baje hacia la cocina para tomarme mi taza de café sentada en una de las sillas de la cocina.
— Buenos días, espero