Por la tarde estábamos mis dos amigas y yo en el salón viendo la tele para entretenernos mientras ellas bebían vino en sus copas yo me bebía un zumo de arándanos que me gustaba mucho, de pronto escuchamos el timbre de la casa, levantandose mi amiga Sandra para abrir la puerta entrando otra vez en el salón con mis otras dos amigas, Alicia y Viki, acercándose a mi abrazandonos las tres.
— ¿Cómo estás gordita? — me preguntó Alicia
— Pues ya ves como estoy gordita, estoy en la mitad de mi embarazo