Síntomas extraños.
La tensión que había rodeado a la familia Ivanov, durante los últimos días comenzó a disminuir poco a poco.
Las medidas de seguridad continuaban siendo estrictas, y la guerra empresarial seguía desarrollándose en silencio, pero dentro del penthouse la rutina empezaba a recuperar cierta normalidad.
Para Katherina, aquello significaba una sola cosa.
"Volver al hospital"
Después de varios meses dedicada por completo a su recuperación y al cuidado de Eliester, la reconocida neurocirujana