El bebé Ivanov ya va a nacer.
Los días se transformaron en semanas, y las semanas en meses.
El penthouse Ivanov dejó de sentirse como un lugar prestado y comenzó a convertirse en un hogar que todas disfrutaban.
Durante los primeros días, Katherina apenas hablaba con Rodrigo. Ella seguía guardando distancia, todavía recordaba aquella noche en el que él la echó de su lado, pero también sabía que el CEO, ya no era el mismo de antes, su cambio había sido de ciento ochenta grados.
Las conversaciones eran breves y siempre