El comienzo de una nueva vida.
Las primeras luces del amanecer apenas iluminaban la carretera, cuando un grito desgarró el silencio.
— ¡Rodrigo...! — Exclamó Katherina, llevándose ambas manos al vientre.
El CEO abrió los ojos de inmediato. En un segundo ya estaba atendiendo a su esposa.
— ¿Qué pasa querida? ¿Te duele mucho?
Otra contracción respondió por ella, hacía eso que apretara el brazo del CEO con todas sus fuerzas.
Katherina nunca había sentido un dolor así, y todavía faltaba más.
Katherina cerró los ojos con f