El taxi paró en la misma puerta del bar, le pagué al conductor y bajé cogiendo mi maleta, pero cuando fui a entrar vi que dentro estaban sentados en la misma mesa de siempre mi esposo y su amigo Tomas solamente. Me quedé mirando por el cristal de la puerta porque no sabía si entrar o no, pues tenía conmigo mi maleta y no quería que Mark me viera con ella. Vi como me miraba Tomas e hizo ademán de levantarse mientras Mark giraba su cabeza, así que me fui rápidamente por la puerta trasera del bar,