Me senté un momento en la mesa donde estaba mi esposo para refrescarme con un zumo, pues tenía diez minutos de descanso. Pero de pronto nos quedamos mirando pues lo estaban llamando por teléfono.
—-- ¿Quien te llama? —- pregunte
—- No preguntes mi amor , la okupa como decis vosotras—- me respondió mi marido.
—- Dime Diana ¿qué quieres? —- preguntó mi esposo.
—- Mark te he hecho la comida, ¿no vas a venir a casa para comer? estoy solita —- contestó.
—- No Diana, estoy en el bar comiendo con mi m