Segui trabajando y hablando con Tomas, cuando todos los que habíamos en el bar nos quedamos mirando la puerta por el portazo tan fuerte que dio Mark al entrar, se acercó a donde estaba Tomas pues yo estaba hablando con él, Mi esposo me miró muy serio y muy furioso.
—- Sal a la calle, tenemos que hablar los dos —- me dijo.
—- Estoy trabajando, ahora no puedo salir, ¿quieres hablar? esta noche hablamos — respondi.
Pero Mark, rodeo la barra, me cogió de la cintura, poniendome en su hombro, mirándo