Mundo ficciónIniciar sesiónLa Casa de la Noche
Marsella
_ ¿Cuánto, por otra hora de vida? _ La burla en el acento de Ius era tan marcada que solo arrancó una sonrisa de desprecio del torturado átero_ Te la daré a cambio de que me digas qué son esas marcas que les han salido en los rostros.
Ahora, como antes, los rectores de las castas seguían manteniendo aquella superioridad innata que l







