El caos hizo su entrada en cámara lenta, enseguida Kael estuvo al lado de Astrea sintiendo un inmenso dolor en su pecho, creyó que se le estaba partiendo en dos. La sangre estaba brotando en su espalda, y empapaba la camiseta que llevaba puesta con mucho cuidado, la tomó en sus brazos.
No obstante, ella estaba medio consiente, extendió su mano y le dio una sonrisa ladeada.
—No todo puede ser perfecto… —inquirió con esfuerzo, apretando los dientes.
—Astrea…
De repente la pequeña habitación es