62. SOPHÍA CONOCE A NOAH
Se devuelve con paso aplomado y una suave sonrisa, pero el brillo asesino de su mirada dice en cuántos problemas estoy. Sé que lo que estoy haciendo se ve mal, pero, en mi defensa, es solo una travesura inocente con un buen fin.
La enfermera me mira con reproche, y por un momento me quedo sin saber qué decir. Lo único que tengo claro es que, por primera vez, no me molesta que una mujer me marque territorio. Lo que no esperaba era que Sophía me besara, especialmente con lo enfadada que está.
Su