—Fue mágico, hermoso, prohibido y lleno de pasión. Nuestros encuentros a escondidas le daban más emoción a todo. Éramos el uno para el otro y cada noche te hacía el amor. Después de cenar, cuando todo Nidum dormía, nos quedábamos juntos hasta la mañana siguiente.
»Recuerdo que hacíamos muchas cosas juntos, nos gustaba ir de pesca, pasear, nadar... Pero al mismo tiempo era muy triste, yo quería que fueras mi esposa y la madre de mis hijos, pero de todos los hombres yo era el único que estaba pro